Han pasado casi 5 años desde su ya emblemático debut con Camino Ácido y aquel desconocido Ángel Stanich de voz extraña, barba y cabellera hirsuta, se ha convertido en una de las referencias de renovación musical más vigorosas y aclamadas por músicos, medios y público. Un tiempo mágico, de incontables conciertos y festivales sorprendiendo a todos con esa increíble personalidad salpicada de imágenes cinéfilas, ingenio surrealista e ironía.